viernes, 30 de mayo de 2008

De profundis

Había una vez una casa en el medio del mar, donde una mujer esperaba tocando un violonchelo melancólico... Aguardaba a su amado, un pintor que siempre quiso ser marinero para navegar entre las medusas, las estrellas de mar y los peces de mil colores que soñaba en sus cuadros...

Publicado por habbato @ 19:50 | 0 Comentarios

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